En La Tegala concebimos la bodega como un homenaje a nuestra tierra volcánica y al inmenso esfuerzo de los pequeños productores que la trabajan. Al cobijarte en nuestra tegala te invitamos a disfrutar de un viaje donde cada copa cuenta la historia de nuestras raíces y nuestra cultura.
Al cobijarte en nuestra tegala te invitamos a disfrutar de un viaje donde cada copa cuenta la historia de nuestras raíces y nuestra cultura.
LA ENTRADA /
La entrada de esta travesía por los sentidos comienza con sugerentes espumosos, un vermut, una refrescante cerveza artesanal de Lanzarote o “un viaje por las 8 islas” a través de nuestra coctelería de autor. Ya en mesa, el ritual continúa con un surtido de vinos canarios de producción muy limitada.
Para quienes buscan la máxima singularidad, nuestra carta esconde auténticas joyas de pequeños viticultores que adquieren una nueva dimensión al descorcharlas.
EL PASO /
El paso de este periplo te invita a seguir descubriendo nuestro paisaje a través de una selección de vinos isleños con toda nuestra identidad canaria elaborados en Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro.
EL RETROGUSTO /
Como todo gran vino, esta experiencia deja un retrogusto a tradición y a nuestra identidad. Y, aquí, la verdadera hospitalidad se demuestra invitando a los amigos a echarse un buen tanganazo* de vino.
En La Tegala nos recreamos en ese mismo espíritu de cercanía y celebración, pero en un entorno donde el tiempo se detiene. Despojamos al brindis de cualquier apremio para convertirlo en un disfrute pausado y sereno que hace que la esencia de la velada perdure en la memoria.
Tanganazo* = trago grande o copa de bebida alcohólica que se toma de golpe.
A medida que la cena llega a su fin, la experiencia te pedirá nuevos matices. Es el instante ideal para saborear nuestro exclusivo ron miel casero elaborado con ron Arehucas, o disfrutar del hipnótico ritual de un buen café o té preparado en mesa con sifón japonés. El broche de oro para pedir la arrancadilla** antes de regresar a casa.